Nutrición Y Diabetes En La Infancia

POSTED BY nutrircms | May, 26, 2016 |

Nutrición Y Diabetes En La Infancia

La Diabetes Mellitus es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en la infancia y suele diagnosticarse de forma repentina, lo que resulta difícil tanto para el niño recién diagnosticado, como para sus padres y hermanos.
Esta enfermedad que se presenta por una deficiencia en la secreción o en la acción de la insulina (hormona necesaria para la utilización de la glucosa por los tejidos), puede llevar a complicaciones importantes como la hipoglicemia (bajo nivel de glucosa) y a enfermedades de los vasos sanguíneos que afectan los riñones, la retina y el corazón.  Sin embargo, todas estas complicaciones pueden prevenirse o retardarse con un tratamiento adecuado que combine terapia con insulina, educación nutricional y actividad física.   La educación nutricional es una herramienta fundamental, ya que ayuda a garantizar el aporte correcto de nutrientes y permite adecuar el plan de alimentación a los hábitos, gustos y posibilidades del niño y su familia.    Cuando la alimentación del niño y adolescente con diabetes es adecuada, se logra asegurar un óptimo crecimiento y desarrollo;  mantener niveles normales de glucosa y lípidos en la sangre y; favorecer el desarrollo de una vida normal.
La alimentación debe estar sincronizada con la acción de la insulina, pero también debe ser flexible y muy parecida a la de los niños sanos.  La satisfacción de las necesidades nutricionales va a depender de las características individuales de cada niño en cuanto a su edad, actividad física, preferencias y rechazos alimentarios.  Al igual que en los niños sanos, es fundamental el cumplimiento de los principios de una alimentación saludable como son la variedad; consumo moderado de grasas y sodio; e ingesta suficiente de granos, raíces, frutas, vegetales, carnes magras, leche  y derivados lácteos.
Todos los nutrientes son importantes, sin embargo en los niños con diabetes, los carbohidratos juegan un rol fundamental debido a que son los nutrientes que más influyen en los niveles de glucosa.  Los carbohidratos, también representan la principal fuente de energía para el organismo y por lo tanto toda persona ya sea diabética o no, requiere que al menos el 50% de su ingesta calórica diaria provenga de alimentos que aportan carbohidratos.   Debe tenerse claro que existen distintos tipos de carbohidratos:  los simples (azúcar, miel, dulces, frutas, vegetales y leche) que se absorben rápido y tienden a elevar la glucosa de forma brusca; los complejos (cereales y derivados como las pastas; y raíces como la yuca) que se absorben lentamente; y los carbohidratos no absorbibles (fibra) que retardan la absorción de los otros carbohidratos. El distribuir  los distintos tipos de carbohidratos durante el curso del día, combinarlos con los otros nutrientes (proteínas y grasas) y sincronizarlos con la dosis de insulina, evita que los niveles de glucosa suban o bajen demasiado y permite que el niño pueda consumir alimentos que la mayoría de los niños de su edad disfrutan.  Otro aspecto a considerar es que a pesar que la restricción en la ingesta de sacarosa (azúcar) aún no está del todo justificada, por norma general se recomienda mantener precaución en su consumo y el de alimentos que la contengan, ya que además de tener un alto contenido total de carbohidratos, aporta calorías pero muy pocos nutrientes y  produce poca saciedad.
Un Plan de Alimentación adecuado para un niño con esta enfermedad, debe tener las siguientes características:

  • Asegurar el aporte correcto de todos los nutrientes
  • Ser realizable y realista
  • Estar de acuerdo con los gustos, hábitos y el estilo de vida del niño y su familia
  • No ser negativo ni prohibitivo
  • Incluir alimentos de consumo común en el entorno social y familiar del niño
  • Basarse en alimentos naturales y no en el uso de productos dietéticos
  • Permitir la participación del niño en actividades sociales (Ejm. fiestas de cumpleaños)
  • Incluir al menos 3 comidas y dos o tres meriendas que eviten la hipoglicemia entre comidas y que estén conforme al tiempo transcurrido entre las comidas y la actividad física del niño

El control diario de los niveles de glucosa, el monitoreo períodico del crecimiento y la educación diabetológica continua del niño y toda su familia, a través de un equipo multidisciplinario (endocrinólogo, nutricionista, enfermera y especialista en psicología) representan el mejor medio para lograr un control óptimo y una buena calidad de vida en los niños con esta enfermedad.

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